Cómo calcular las RPM de salida y elegir la relación del reductor
Las RPM de salida de un motorreductor son las del motor divididas por la relación del reductor. Un motor de 1800 RPM con relación 40:1 entrega 45 RPM. Para elegir la relación se hace la cuenta al revés: 1800 dividido por la velocidad que necesita el equipo.
Nadie necesita «una relación 40:1». Lo que se necesita es que un eje gire a 45 vueltas por minuto. La relación es el camino para llegar ahí, y la cuenta cabe en una línea.
La fórmula
RPM de salida = RPM del motor ÷ relación
Un motor de 1800 RPM con un reductor de relación 40:1 entrega 45 RPM en la salida. El mismo reductor con un motor de 1200 RPM entrega 30 RPM. La relación no cambia: lo que cambia es con qué se le alimenta.
Y funciona al revés, que es como se usa de verdad. Si el equipo necesita 60 RPM y hay un motor de 1800:
1800 ÷ 60 = 30 → relación 30:1
Las velocidades de motor con las que se trabaja
A 60 Hz, un motor eléctrico gira a una de estas velocidades según sus polos:
- 2 polos — 3600 RPM
- 4 polos — 1800 RPM (la más común)
- 6 polos — 1200 RPM
- 8 polos — 900 RPM
Esas son las velocidades de sincronismo. El motor real gira algo más despacio cuando está cargado —alrededor de un 4 % menos—, así que un motor «de 1800» marca unas 1730 RPM en la placa y el conjunto entrega proporcionalmente un poco menos. Para elegir la relación se usa la velocidad nominal, 1800 o 1200; la diferencia importa cuando la aplicación exige velocidad exacta, y entonces se resuelve con un variador.
Cuando la relación exacta no existe
Los reductores vienen en relaciones fijas: 5, 7,5, 10, 15, 20, 25, 30, 40, 50, 60, 80, 100. Si la cuenta da 34:1, no hay 34. Hay que elegir entre la de arriba y la de abajo, y la decisión tiene consecuencias:
- La relación mayor (40:1) deja el equipo más lento —45 RPM en vez de 53— y con más torque. Es el lado seguro: sobra fuerza.
- La relación menor (30:1) deja el equipo más rápido —60 RPM— y con menos torque. Si la carga es exigente, puede quedarse corto.
Cuando la velocidad tiene margen, se toma la mayor. Cuando la velocidad es crítica —una banda sincronizada con otra máquina, por ejemplo— se toma la más cercana y se ajusta con un variador de velocidad.
La velocidad no es lo único
Una relación correcta con un reductor pequeño se rompe igual. El tamaño del reductor —el 63 de un NMRV 63— manda el torque que aguanta, y ese es un cálculo aparte que depende de la carga, no de la velocidad.
La forma corta de mirarlo: el fabricante publica, para cada combinación de tamaño y relación, el torque nominal que entrega y el torque máximo que soporta. La relación entre esos dos números —el factor de seguridad— dice cuánto margen queda. Por debajo de 1 el equipo trabaja al límite; por encima de 1,7 aguanta arranques y sobrecargas sin sufrir.
Un ejemplo completo
Una banda transportadora necesita que su tambor gire a 28 RPM. Hay un motor de 2 HP a 1800 RPM disponible.
- Relación necesaria: 1800 ÷ 28 = 64,3 → no existe.
- Opciones: 60:1 da 30 RPM (2 más rápido) · 80:1 da 22,5 RPM (5,5 más lento).
- Decisión: si la banda tolera ir a 30, se toma 60:1 y queda más cerca. Si tiene que ser 28 exactas, se toma 60:1 con variador y se baja el motor a 1680 RPM.
- Falta el tamaño: con el torque que pide la banda se elige entre un 63, un 75 o un 90, mirando que el factor de seguridad quede por encima de 1.
En cada tamaño de reductor del catálogo están todas las relaciones disponibles con las RPM de salida ya calculadas, para motor de 1800 y de 1200: NMRV 63, NMRV 75, NMRV 90 o todos los tamaños. Así se busca por la velocidad que necesita, no por la relación.